
Así, Lara, con la venia de la “prensa libre” despotricó contra Glas sin haber realizado una investigación previa sobre las condiciones que el centro educativo exigía a los futuros ingenieros para la realización de sus tesis.
Lara, en conocimiento de lo falaz de sus argumentos no se apersonó de la denuncia, sino que solo notificó las supuestas irregularidades a la fiscalía con el propósito de jugar sucio con la opinión pública y armar un circo mediático. Los medios se llenaron de indignación, de análisis y titulares que tildaban a Glas de “copión” y al Gobierno de “alcahuete”.
Más tarde, los hechos demostrarían que las acusaciones de Lara no solo eran aventuradas y malintencionadas, sino equivocadas. Fue el mismo centro educativo que a través de una carta realizada por el director de tesis de Glas develó que dicha tesis se trataba de la demostración práctica de una teoría, para lo cual la realización de un marco teórico propio no era necesaria, lo que daba por sentado que el supuesto plagio era inexistente.
http://www.radiohuancavilca.com.ec/index.php/noticias/n/nacional/982-el-rector-de-la-espol-avala-la-tesis-de-grado-de-jorge-glas-espinel
Pero de ello ningún medio autoetiquetado de “libre” hizo mención, y al contrario mantuvieron el argumento por demás desmentido de que Glas copió su tesis.
Pero Lara se daría con la piedra en los dientes. Una investigación sobre su pasado como estudiante universitario develó que el alabado cuasi héroe opositor no solo es un pésimo investigador en la actualidad, sino que desde siempre fue un mediocre. Durante su largo periodo de estudios de pregrado de Ingeniería Comercial, Lara reprobó seis materias, rindió exámenes supletorios con frecuencia, pasó “con las justas” y reprobó asignaturas importantes en su especialidad como Ética en los Negocios con calificaciones tan bajas como 4.05 sobre 10.
Eso explica su extenso historial delictivo relacionado a estafa y comercialización de artículos de dudosa procedencia.
La investigación afirma, con pruebas contundentes que Lara se graduó de milagro, con una tesis vergonzante indigna para un título de tercer nivel. Los puntos más importantes de la investigación son:
La tesis, realizada en grupo por 6 personas, consta de 60 hojas incluido caratula, hojas en blanco y 20 hojas de cuadros y cifras cuya presencia no es sustentada ni justificada por los realizadores.
De las 40 hojas restantes, 14 son copias textuales de trabajos de varias páginas web como monografías.com, wikipedia y páginas institucionales de gobiernos locales. De las copias textuales no existen citas ni a los autores ni a los textos cuando para esta tesis ES UNA EXIGENCIA LA PRESENTACIÓN DE UN MARCO TEÓRICO PROPIO Y VÁLIDO QUE CUMPLA CON LAS CONDICIONES TANTO DE CONTENIDO COMO DE FORMA. Pero la tesis no presenta ni siquiera índice de contenidos, mucho menos citas válidas en formato académico y la supuesta bibliografía es una burla que presenta 8 enlaces a páginas web.
https://www.dropbox.com/s/38vh902epjm9ccj/GL_TESIS2.pptx.pdf
En el trabajo que graduó a Lara existen inconsistencias como la incompatibilidad entre el tema presentado y el contenido, textos que son repetidos en dos secciones diferentes, y varios estilos de redacción. Son tan solo 24 hojas de contenido aparentemente no copiado, que divididas para seis integrantes dan a cuatro hojas realizadas por cada uno. Una vergüenza para toda la sociedad académica ecuatoriana.
https://www.dropbox.com/s/01vkbolr6v86tnr/tesis%20galo%20lara.pdf
Pero de este hecho, de la confirmación concienzuda y debidamente sustentada de que el asambleísta Galo Lara se graduó con un trabajo de tesis mediocremente copiado, ningún medio de los que lo alaban se ha hecho presente, ni con una investigación seria, ni con sus acostumbrados paneles de análisis indignado o siquiera con la inclusión del tema dentro de sus agendas copadas de noticias no confirmadas de desprestigio contra sus enemigos. Dichos medios solo hacen honor al mediocre que auspician, y lo que es peor, llegan con mediocridad a un pueblo que lo que menos necesita es de ese nivel de información que se aleja de lo periodístico y se acerca más al chisme destructivo.